El VIH es una de las peores enfermedades que hay en el
mundo, que afecta sin distinción de sexo, clase social o preferencia sexual, y
para la cual aún no hay cura, por lo que sigue cobrando vidas día a día. Lo
importante es que se puede prevenir.
En el marco de la XVII Conferencia
Internacional sobre el SIDA partieron cerca de 800 personas, en su
mayoría mujeres, del Hemiciclo a Juárez hacia el Zócalo, encabezados por la
periodista Lydia Cacho quien comentó:
"Las mujeres están en mayor
indefensión respecto a su salud; las mujeres mexicanas como las africanas se
convierten en enfermeras de tiempo completo de los hombres infectados y eso
tiene repercusiones en su economía. Exigimos a las autoridades federales,
municipales y estatales que los derechos de las mujeres no son negociables y
que mientras no se pueda abatir la violencia no se detendrá el contagio; el 90%
de las mujeres que sufren violencia padecen violencia sexual y por eso se
contagian de VIH y algunas no lo saben".
La marcha comenzó sin
contratiempos con gritos de "Todas las mujeres, todos los derechos", "All
women, all rights", y lemas como "Yo ejerzo mi sexualidad" y "Derechos
iguales para todas". El ánimo estaba a tope, con globos, batucada, y con la
firme intención de dejar un mensaje claro para todos.
Personas de diversas partes del
mundo se dieron cita para pedir apoyo hacia las mujeres infectadas con VIH,
muchas de las cuales son amas de casa que se encuentran en desventaja a su
contraparte masculina, pues a veces no pueden decidir sobre su vida sexual.
En México, una de las causas de
este aumento es la falta de educación sexual, además de los tabúes que siguen
existiendo respecto al uso del condón, pues en una pareja es complicado usar
método de protección ya que se supone hay confianza.
Han aumentado casos donde hombres
migrantes regresan infectados a su país de origen e infectan a sus mujeres, quienes por desgracia muchas veces
carecen de recursos económicos para solventar un tratamiento, además de que la
mayoría de ellas no se da cuenta del problema.
De más está decir que el VIH y el
Sida causan discriminación, tanto en los servicios médicos como en la sociedad,
pues desde hace muchos años se le relaciona como una enfermedad exclusiva de
homosexuales y prostitutas.
El especialista en información sobre transmisión sexual del
VIH/Sida, Myron Cohen, advirtió que de los 33 millones de personas que padecen
ese mal en el mundo, sólo 2.5% recibe tratamiento, lo que significa un grave
riesgo de contagio.
Explicó que lo anterior se debe principalmente a
que los 30 millones que no reciben tratamiento es porque desconocen su
condición de portadores del virus.