Cheick Tidiane Seck es el nombre de este pianista, compositor y
arreglista que durante muchos años fue la contraparte creativa de Salif
Keita. Originario de Mali, actualmente reside en París y desde 1985 ha
sido reconocido como uno de los virtuosos ejecutores de la música
mandinke. Entre sus dones se encuentra la habilidad para tocar los
teclados, tanto que a lo largo de su carrera musical ha acompañado a
artistas como Jimmy Cliff, Joe Zawinul, Hank Jones e incluso Carlos
Santana.
Seck se declara insumiso, se niega a clasificar la música africana como
un ghetto y a hacer una música de tercer mundo. Por eso en su obra
Cheick mezcla sonidos del órgano hammond, instrumentos arcaicos
tradicionales y el piano de influencias jazzísticas. Para él la música
es una herramienta de identidad cultural que en ocasiones ha sido
utilizada como factor de resistencia. Por eso ninguno de sus tres
álbumes es su favorito: “Cada álbum que hago tiene un resultado
diferente para mí. No tengo una preferencia por alguno en especial.
Cada uno tiene un momento preciso y una inspiración”, comenta para
tva.com.mx mientras se prepara en su habitación para tocar en la Ciudad
de México.
“Me invitan casi todos los años a venir aquí, para dar energía, para
compartir momentos con el pueblo mexicano. Cada vez que vengo traigo a
mi equipo, a mis hermanos de Mali, a mi equipo de África y algunos
europeos”.
Su nuevo álbum estará disponible a finales de este mes. Lleva por título Sabaly
y es un disco acústico producido por él mismo. Fue grabado totalmente
en Bamako y cuenta con la participación de artistas como Toumani
Diabaté, Oumou Sangaré, entre otros: “Este nuevo álbum me gusta
particularmente porque invité a muchos de mis hermanos de Mali y de
París. Pude descartar muchos instrumentos como los sintetizadores, el
piano, la guitarra y puse en alto a todos los instrumentos
tradicionales de Mali.”
Para su presentación en México trajo a un miembro especial, su
hijo Guimba: “Mi hijo toca la guitarra y es multi-instrumentista. Vino
conmigo para integrarse en mi repertorio y para estar con Fatumata que
también vino hace una semana a México.”
Para Cheik la situación económica actual en África a causa de
la crisis mundial alimentaria tiene que ver con una lucha de poderes:
“Fueron los países que nos colonizaron y que nos hicieron esclavos, los
que nos robaron nuestra materia prima. En lugar de colaborar con
nosotros en una relación igualitaria, querían diseñar un nuevo orden
mundial donde hubiera un desequilibrio total. Los agricultores de sus
países no tienen necesidad, mientras que nuestros productos no son
competitivos y eso destruye nuestra propia economía”.
Para el músico, la riqueza de este mundo está erosionada y no está
hecha para facilitar las tareas a los países que la necesitan: “Lo que
sucede es que los países que son pobres continúan siendo pobres y los
que son ricos continúan enriqueciéndose. Mientras el planeta gira sin
ningún control. Porque si ellos hablan de terrorismo, es porque ellos
son los terroristas”, concluye antes de presentarse ante el público
mexicano.