Los adolescentes de hoy sufren de una falta crónica de sueño y pasan cada vez más tiempo "pegados" a las pantallas de la televisión, la computadora y los videojuegos, eso es lo que muestra un estudio realizado por la Academia de París en más de 22 colegios durante el ciclo escolar 2007-2008.
"Los estudiantes de una clase normal se acuestan después de las 10 de la noche, pasan más tiempo delante de una pantalla antes de irse a dormir y tienen más dificultades para levantarse al día siguiente", señala al periódico Le Monde la doctora Sylvie Royant-Parola, siquiatra y presidenta de la Red Morfeo, asociación especializada en estudios sobre el sueño.
"En 30 años, los adolescentes han perdido más de dos horas de sueño", dice la especialista. Y es que en promedio, los adolescentes deberían dormir entre 9 y 10 horas, pero muchas veces el ritmo de vida contemporáneo de los jóvenes los obliga a realizar más tareas y más labores durante el día. Esto hace que exista una reducción en el tiempo de horas de las que disponen para dormir. Un estudio realizado por el Instituto Francés del Sueño confirma esta tendencia y constata que hoy los jóvenes duermen en promedio 7 horas con 46 minutos.
Un comportamiento general en los chavos de nuestra época es que utilizan los fines de semana para "recuperar" las horas de sueño que perdieron durante la semana: una actividad que no es favorable a la salud según los expertos. "Esto se traduce en un desfase entre las horas en que se despiertan y las que se duermen y luego, los lunes cuando van a la escuela sienten los efectos", comenta Sylvie.
Los datos no mienten: Según la encuestadora INVS-Sofres, 24% de los adolescentes se consideran estar somnolientos todos los días después de que se despiertan y un 10% dice sentirse agotado durante el transcurso del día.
"Lo ideal es dejar de estar frente a una computadora o a la televisión dos horas antes de irse a dormir, pues esto a veces hace que los chavos estén hiper estimulados y no puedan dormir", concluye la especialista.